Artritis, tienes que seguir moviéndote

“No puedo hacer más ejercicio. Ya ves, tengo artritis”

Muchos pacientes llegaron a mi consulta, me miraron y me dijeron esas palabras.
Mi pensamiento se traslada a alguno de esos vídeos que he visto en el CrossFit Journal, que muestran a atletas adaptados y personas con obesidad mórbida que hacen ejercicio.
Cuando indago más a través de preguntas al respecto, me encuentro con que generalmente los pacientes se refieren a la artritis de cadera o rodilla, como las formas más comunes de artritis, y entonces procedo a preguntarles sobre sus limitaciones. En este caso, la mayoría dicen que ya no pueden correr o caminar largas distancias, pero al preguntarles por sus limitaciones en las extremidades superiores, espalda y abdomen, el resultado en general, es que no tienen problemas en estas áreas.
Mi objetivo como cirujano ortopédico es ayudar a las personas a sentirse cómodas y capaces de funcionar en todos los aspectos de la vida. Quiero evitar la cirugía hasta que sea absolutamente necesaria. Por lo general, les digo a mis pacientes que sabrán cuándo están listos para la cirugía debido al dolor, los ajustes de estilo de vida que han tenido que hacer y el grado de discapacidad. Como podrán ver en este artículo, el ejercicio es importante para todos, incluso para las personas que han sido diagnosticadas con artritis.

Artritis diagnosticada

La definición de artritis es simple, pero su tratamiento no lo es tanto.
La artritis es la pérdida del cojín amortiguador en una superficie articular. Este cojín, llamado cartílago articular, es una estructura multifacética sorprendente, que nos permite caminar, correr, saltar y levantar sin dolor. Puede absorber los golpes, mejorar el deslizamiento, nutrir las células de la articulación y producir fluido para ayudar a lubricar las superficies de la articulación. Bajo este cartílago está el hueso. Si este hueso queda expuesto, esto causa dolor porque las terminaciones nerviosas están localizadas en él. Cuando no existe este cojín y una porción de hueso se frota con otra, las articulaciones pueden hincharse, ponerse rígidas y volverse dolorosas. Imagínate sentado en un sofá sin cojín, directamente sobre la plancha de madera, no hay nada entre tú y esta plancha de madera que absorba el impacto. Por desgracia no existe cura para la artritis, el tratamiento se dirige hacia el alivio del dolor.


En este artículo, usaremos la artritis de cadera y de rodilla como ejemplos, aunque cualquier articulación del cuerpo puede desarrollar artritis y los síntomas son los mismos para todas ellas.
La artritis difusa no debe confundirse con un defecto condral localizado, un bulto rodeado de tejido sano. Esta afección puede tratarse perforando orificios para estimular la cicatrización de la médula ósea colocando tapones de cartílago o transplantándolo.
Debemos tener presente que el plan de tratamiento para la artritis se adapta al paciente. Eso significa que el tratamiento se basa en la edad del mismo, la duración de los síntomas y otros tratamientos que se hayan empleado. Además el dolor puede aparecer repentina o gradualmente. Repentinamente, por ejemplo, si se cae desde un altura considerable y aterriza sobre sus pies. El fémur y la tibia pueden chocar y crear un impacto llamado contusión ósea.

Tratamiento

Después de un diagnóstico inicial, el tratamiento generalmente empieza con ejercicios de terapia que incluyen trabajo en el rango de movimiento y fortalecimiento, por ejemplo, en cuclillas. Cuádriceps, isquiotibiales y glúteos más fuertes mejorarán las funciones. Una articulación artrítica se va a endurecer si no se hace ejercicio, lo que significa que los ligamentos se acortarán y el rango de movimiento disminuirá. La expresión “Moverlo o perderlo” es definitivamente muy apropiada aquí.
Muchos estudios demuestran que el ejercicio disminuye los síntomas de una rodilla artrítica.
El CrossFit es perfecto para personas con articulaciones artríticas porque impulsa el trabajo del rango de movimiento de las articulaciones y también fortalece los músculos alrededor de esas articulaciones. Por ejemplo, las rodillas, los tobillos y las caderas artríticas se beneficiarán del trabajo en sentadillas (Air squat).
A veces el rango de movimiento de la articulación no permite la ejecución de una sentadilla perfecta. Para alcanzar los estándares generales de la air squat, los tobillos deben flexionarse (los dedos de los pies se mueven hacia la espinilla), las rodillas deben flexionarse más allá de los 90º y las caderas deben girar y flexionar. Si una de estas uniones no se mueve como debería debido a restricciones mecánicas, se debe considerar escalar el movimiento con un rango más limitado. Como siempre el objetivo es lograr un mejor movimiento con práctica y esfuerzo.
Después del ejercicio, se puede probar el uso de suplementos y antiinflamatorios naturales como la cúrcuma. Las cremas y los geles también son populares. Los medicamentos como el paracetamol o el ibuprofeno y el naproxeno, pueden disminuir el dolor. Si el dolor persiste, los niveles de actividad disminuyen y se produce un estrechamiento definitivo de las articulaciones con artritis.
Otro tratamiento consiste en la administración de inyecciones que se dividen en las siguientes categorías:

  • Cortisona: la cortisona es una sustancia delicada porque puede aliviar el dolor, pero si se administra demasiadas veces puede provocar el efecto contrario. El uso moderado es razonable, especialmente si la articulación en cuestión ya tiene una artritis muy pronunciada.
  • Gel: las inyecciones de gel están diseñadas para lubricar la articulación y disminuir la fricción entre los huesos.
  • Plasma rico en plaquetas (PRP): se ha demostrado que el PRP tiene algunas propiedades antiinflamatorias y se puede usar para tratar la artritis, aunque los estudios muestran que funciona mejor en la tendinitis.
  • Células madre: las inyecciones de células madre podrían causar una disminución del dolor al estimular otras células para disminuir la inflamación.

Si ninguna de estas opciones funciona, se puede considerar el reemplazo de la articulación. Después de un reemplazo de rodilla, la recuperación se evalúa según el rango de movimiento y el retorno de la fuerza. Por lo general se tarda de 6 semanas a 3 meses para que regrese la fuerza de manera considerable.
Para el atleta de CrossFit con artritis de rodilla, la rehabilitación debe ser más rápida debido al aumento de la fuerza muscular con la que se inicia en la cirugía. Los primeros ejercicios que se pueden realizar, tal vez unas 3 semanas después, sería ciclo indoor o remo. Los pacientes deben realizar estas actividades con cautela y suavidad. Hay que enfocarse en el rango de movimiento, sin estresar el tendón recientemente reparado. Agacharse sin peso también es un movimiento razonable. Se irá incrementando la resistencia y la carga según se vayan fortaleciendo los tendones.
La gran pregunta está orientada hacia si se puede correr, saltar o levantar peso, pero la respuesta no está muy clara, hay multitud de opiniones, debido en gran parte a la poca literatura al respecto.
Sin embargo sí existe un estudio que no encontró diferencias en los síntomas o la revisión para los deportes de alto impacto en comparación con los deportes de bajo impacto en pacientes que tenían reemplazos de rodilla, incluso habiendo entre ellos 2 levantadores de peso.

Reemplazo de Rodilla

La razón principal para reemplazar una rodilla, es que el dolor no remita a través de los métodos más conservadores. El tiempo de recuperación puede ser considerable, y antes de considerar el reemplazo, cualquier cirujano desea asegurarse de que la artritis sea lo suficientemente grave y que los hallazgos de las radiografías se correspondan con el nivel de dolor. Esta cirugía está indicada en aquellos casos en los que el dolor persiste diariamente y limita los movimientos esenciales como andar, subir escaleras o estar de pie.
Esta cirugía permite a las personas recuperar su estilo de vida, su independencia y la funcionalidad de sus movimientos.
Los atletas de CrossFit no deben desanimarse por un diagnóstico de artritis, y deben seguir practicando con modificaciones para evitar los síntomas leves. Cuando los síntomas sean graves, se pueden considerar medidas de tratamiento adicionales, pero los monitores capacitados de CrossFit, pueden adaptar todos los movimientos para ayudarle a seguir.

Dejar de hacer ejercicio por artritis en una articulación, no es una decisión acertada, y se aconseja trabajar con médicos y monitores a fin de seguir manteniéndose activos.

 

Este es un artículo basado en la traducción del original que ha sido publicado por CrossFit Journal. Puedes leerlo completo y sin traducir en el siguiente enlace

Arthritis: You have got to keep moving

 

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